La Canon T70 fue un modelo pivotal en la transición de Canon hacia la completa automatización en sus cámaras SLR. Fue la primera cámara de la serie T, que sentaría las bases para la revolucionaria serie EOS que llegaría después. Rompió radicalmente con el diseño tradicional de las SLR, presentando un cuerpo de plástico con un perfil angular y controles basados en botones y una pantalla LCD, eliminando la clásica rueda de velocidades mecánica.
Era tecnológicamente muy avanzada para su tiempo. Ofrecía modos de exposición Prioridad a la Obstrucción, Prioridad a la Velocidad y Programa, todos controlados por su microprocesador interno. Introdujo características novedosas como el avance automático de la película, el rebobinado automático al final del carrete y un sistema de medición TTL de patrón central. Utilizaba la montura FD de Canon, siendo una de las últimas y más avanzadas cámaras en emplear este sistema. La T70 es una cámara históricamente significativa que a menudo es subestimada. Marcó el final de una era para las FD y el comienzo de la filosofía de diseño completamente electrónica que definiría el futuro de la fotografía. Para muchos, representa el pináculo de la tecnología de la montura FD antes de que Canon la abandonara por la montura EF de autofoco.
