La Instamatic S-10 fue un modelo compacto en la línea Instamatic, utilizando cartuchos de película 110. Su diseño delgado y portátil la hacía ideal para llevar en el bolsillo. Era parte del esfuerzo de Kodak por miniaturizar la fotografía amateur.
Incluía una lente fija simple y un obturador de una velocidad. El visor era un marco óptico básico. Aunque la calidad de imagen era limitada debido al pequeño formato 110, su conveniencia la hizo popular.
Actualmente, la S-10 es coleccionada por su diseño retro y como ejemplo de la transición hacia cámaras más pequeñas. Es un pedazo de historia de la fotografía consumer.
