La Kodak Retina S1 fue el modelo de entrada de la tercera serie de cámaras Retina. A diferencia de sus hermanas más complejas (como la IIIC o la IIIC), la S1 era una cámara de visor directo (no telemétrica) muy sencilla y económica, pero que mantenía la excelente calidad de construcción de la línea Retina, fabricada en Stuttgart, Alemania. Su diseño era robusto y elegante.
Estaba equipada con una lente fija Schneider-Kreuznach Reomar 45mm f/2.8 de muy buena calidad, acoplada a un obturador de entre-lente Synchro-Compur con velocidades de 1 a 1/500 de segundo. Carecía de telémetro, por lo que el enfoque se realizaba mediante estimación de distancia usando una escala de distancias en la propia lente. Tampoco contaba con un exposímetro integrado.
La Retina S1 es apreciada por los coleccionistas como una cámara bien construida y sencilla, perfecta para quienes buscan la experiencia de la fotografía analógica clásica sin complicaciones. Su óptica Reomar es capaz de producir imágenes con un carácter vintage muy atractivo, demostrando que incluso el modelo más básico de la familia Retina era un producto de alta gama.
