La Kodak Signet 30 fue una cámara telemétrica (rangefinder) de 35 mm de gama media-alta, parte de la línea Signet de Kodak que representaba lo mejor de la ingeniería estadounidense de la época. Tenía un cuerpo de aleación de aluminio fundido a presión, lo que la hacía notablemente robusta y ligera a la vez, con un diseño limpio y funcional.
Estaba equipada con una muy respetable lente Ektar 44mm f/3.5 de cuatro elementos. Su obturador de entre-lente Synchro-300 ofrecía velocidades de 1/10 a 1/300 segundos más Bulb, y estaba acoplado a un telémetro de base corta. También incorporaba un exposímetro de selenio acoplado, una característica avanzada para una cámara de su precio.
La Signet 30 es una cámara subestimada que ofrece una calidad de construcción excepcional y una óptica capaz. Representa el intento de Kodak de competir con las cámaras importadas alemanas y japonesas en el segmento de gama media. Es una excelente cámara para usuarios que buscan una experiencia fotográfica vintage con un toque único norteamericano.
