Una mas de las varias Leica que estan en mi coleccion, esta vez con un lente 105mm.
La Leica IIIG fue la última y más evolucionada de las célebres cámaras telemétricas de rosca (screw-mount) de Leica. Representó la culminación de más de dos décadas de refinamiento del diseño original de Oskar Barnack. Aunque fue rápidamente eclipsada por la llegada de la Leica M3 con bayoneta, la IIIG es considerada por muchos como la más perfecta de las “roscas”.
Incorporaba varias mejoras sobre sus predecesoras, siendo la más notable un visor grande y brillante integrado con un telémetro de base larga y parches superpuestos, un preludio del sistema de visor de la serie M. Mantenía el obturador de cortinilla de tela con velocidades de 1 seg a 1/1000s y la montura de rosca L39 que daba acceso a decenas de legendarios objetivos Leitz. La IIIG es el canto del cisne de una era legendaria. Es una cámara supremamente refinada, de construcción impecable y valorada por los puristas que prefieren la estética y la experiencia de las Leica de rosca. Es una pieza de colección fundamental y una herramienta fotográfica excepcional que cerró con broche de oro un capítulo crucial en la historia de la fotografía.
