La Leica M3 es, sin exageración, una de las cámaras más importantes e icónicas jamás fabricadas. Revolucionó el diseño de las cámaras telemétricas al introducir la bayoneta M, un visor de marco brillante con aumentos automáticos y un telémetro de extremada precisión y alto aumento (0.91x). Su construcción es legendaria, hecha a mano con tolerancias exquisitas y materiales de la más alta calidad.
Fue diseñada como el sistema profesional definitivo. Su visor, considerado por muchos el mejor jamás hecho, mostraba marcos para 50mm, 90mm y 135mm. Su obturador de cortinilla de tela era ultra silencioso y preciso. La montura M de bayonata permitía un cambio de objetivos rápido y seguro, dando inicio a un sistema que perdura hasta hoy.
La M3 no es solo una cámara; es un símbolo de perfección mecánica, diseño ergonómico atemporal y excelencia óptica. Estableció el estándar contra el cual se miden todas las demás cámaras telemétricas. Es el objeto de deseo definitivo para coleccionistas y fotógrafos, y su influencia en la fotografía de reportaje y callejera es incalculable.
