La Zeiss Ikon Contax III A fue una de las últimas y más refinadas cámaras telemétricas (rangefinder) de lujo alemanas de la postguerra. Junto con su hermana, la Contax II A, representó el canto del cisne de la legendaria serie Contax, que había competido ferozmente con Leica antes de la guerra. Era una cámara de construcción exquisita, con un cuerpo de metal y un funcionamiento suave y preciso.
Su característica más distintiva era el exposímetro de selenio acoplado integrado en la parte superior del cuerpo, justo delante de la zapata de accesorios. Estaba equipada con un obturador de plano focal de cortinilla de metal con velocidades de 1 a 1/1250 de segundo. Utilizaba la montura de bayoneta Contax, famosa por su sistema de enfoque por rueda delantera y su extensa gama de lentes Carl Zeiss de altísimo rendimiento, como el Sonnar 50mm f/1.5.
La Contax III A es una pieza de coleccionista codiciada. Es el epítome de la artesanía y la ingeniería óptica alemana de la era de postguerra. Para muchos aficionados, ofrece una alternativa clásica y de gran carácter a las omnipresentes Leica de la misma época.
