“Contina” fue el nombre que Zeiss Ikon utilizó para una amplia gama de cámaras de 35 mm de precio medio, que incluían modelos de visor directo y modelos telemétricos. Estas cámaras fueron diseñadas para llevar la calidad óptica de Zeiss a un público más amplio. Eran robustas, bien construidas en Alemania y ofrecían una excelente relación calidad-precio.
Los modelos de gama más baja eran de visor directo con lentes como la Novar f/3.5, mientras que los modelos superiores (como la Contina II o III) incorporaban un telémetro acoplado y lentes más luminosas, como la Pantar o incluso la Tessar. La mayoría utilizaban obturadores de entre-lente Prontor o Synchro-Compur. El diseño era típicamente funcional y elegante, con cuerpos de metal.
Las cámaras Contina representan la accesibilidad a la ingeniería alemana de postguerra. No son las Zeiss Ikon más prestigiosas, pero son cámaras extremadamente capaces y confiables que producen imágenes con el característico “look” Zeiss. Son perfectas para coleccionistas que buscan una cámara alemana clásica funcional sin el alto precio de una Contax o Ikonta.
