La Ikoflex Favorit fue una TLR de gama alta producida por Zeiss Ikon, diseñada para competir con las RolleiFlex. Utilizaba película 120 y producía negativos de 6×6 cm. Su construcción era de precisión alemana, con un cuerpo de metal y controles suaves. Estaba dirigida a profesionales y amateur exigentes que valoraban la calidad óptica y mecánica.
Equipada con una lente Carl Zeiss Tessar 75mm f/3.5 y un obturador Synchro-Compur con velocidades de 1 a 1/500s, offería rendimiento excepcional. Incluía un visor de waist-level brillante y un telémetro acoplado opcional. Su atención al detalle, como el enfoque mediante una palanca en lugar de una perilla, la hacía distintiva.
Hoy, la Ikoflex Favorit es una pieza codiciada por coleccionistas de TLRs. Su óptica Zeiss produce imágenes nítidas y contrastadas, y su construcción perdura décadas después. Representa el pináculo de la ingeniería alemana en cámaras de formato medio.
